Proyección narcisista: La nube energética del falso yo
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Estas reflexiones forman parte de un texto más extenso. Si bien se ha escrito mucho sobre el narcisismo, este es mi intento de plasmar mi comprensión del tema con mis propias palabras. ¿Cómo se forma el narcisismo? ¿Cómo funciona? ¿Cómo puedo superarlo? ¡Espero que lo disfruten!

por Samuel Malkemus
Si hubieras vivido hasta ahora sin encontrarte con una persona narcisista, tendrías mucha suerte. Si bien existen distintos grados de egocentrismo, podríamos decir que, en general, un narcisista se caracteriza por la incapacidad de reflexionar sobre sí mismo y asumir la plena responsabilidad de sus actos. Esta incapacidad para la autorreflexión se combina con la incapacidad para establecer una conexión genuina con los demás. Todos tenemos tendencias narcisistas y una parte de nosotros que desea que los demás se adapten a nuestras necesidades; sin embargo, un narcisista está profundamente arraigado y comprometido con esta dinámica. ¿Por qué ocurre esto?
En mi trabajo con clientes y en mi experiencia personal, he podido observar cómo se desarrolla una personalidad narcisista. En mi práctica, es muy raro que un cliente no haya sufrido un daño significativo a manos de un narcisista. Es quizás una de las formas más devastadoras de daño, tanto a nivel interpersonal como para el planeta. Esto se debe a que, esencialmente, es una forma de deshumanización que nos desconecta de la verdad de nuestro corazón y de la fuente de nuestro valor. Para sanar estas heridas, puede ser útil comprender, primero, qué hace un narcisista, para poder liberarme de su influencia. Y segundo, quizás cuando el dolor causado por el daño narcisista disminuya, ¿qué define a un narcisista? ¿Cómo se volvieron tan insoportables?
Nadie nace así. No existen los "psicópatas originales", como algunos pretenden hacernos creer. En cambio, la personalidad narcisista se forma como resultado de una inseguridad que no se atiende adecuadamente. Esta inseguridad crece por la falta de conexión —la presencia de un ser humano estable y con los pies en la tierra—, necesaria para una sensación duradera de seguridad. Pensemos en un niño pequeño asustado que necesita apoyo. ¿Dónde encuentra una mano que pueda sostener? ¿Cómo afronta la ausencia de esa mano? Esta experiencia crónica de desconexión y la falta de seguridad somática y emocional llevan al niño a aislarse del mundo y a centrar su energía en sí mismo. Este enfoque egocéntrico le impide afrontar su profunda inseguridad, que se fundamenta en el dolor de la desconexión (la falta de presencia de las personas que lo rodean).
En la formación de una personalidad narcisista, se desarrolla una especie de nube energética que protege al niño de su dolor. Esta nube es, a la vez, una metáfora y un campo energético literal de la estructura de la personalidad que mantiene la disociación de las heridas de la primera infancia. A medida que la nube energética se solidifica, oculta la necesidad innata de conexión y conduce al surgimiento de un falso yo, así como a una objetivación de la realidad de acuerdo con las necesidades de este falso yo, impulsadas por la inseguridad inconsciente que es su semilla. El falso yo oculta el verdadero yo, la esencia de la persona. Sin embargo, el grado en que el verdadero yo se oculta varía, y en ciertos casos y en cierta medida, puede brillar a través de la nube.
La persona narcisista proyecta su nube energética sobre los demás, incitándolos a conformarse a las exigencias de su inseguridad inconsciente. Esto puede implicar que el narcisista imponga sus percepciones y experiencias sobre las de quienes lo rodean. Esta manipulación psicológica, que lleva a los demás a dudar de su propia experiencia y, por ende, de su verdadero ser, es necesaria para que el narcisista mantenga su equilibrio psicológico. Esto se debe a que aquello que no se ajusta a su falso yo amenaza con exponerlo al dolor que yace en su interior.
Una forma más sutil de esta manipulación se da cuando la persona narcisista insiste en que otra persona debería, o debe, comportarse y actuar de cierta manera. Esa persona, ya sea su hijo, pareja o amigo, es entonces objetivada y presionada para unirse a la nube ilusoria del falso yo y olvidar la verdad de su propia experiencia: sus sensaciones, emociones y deseos reales, que son características de su verdadero ser. Cuando nos vemos atrapados en las proyecciones narcisistas de otros, dudamos de nuestra experiencia, cuestionamos nuestro valor y podemos adoptar la proyección narcisista, llegando a percibir nuestro verdadero ser como malo y vergonzoso, y la nube comienza a apoderarse de nosotros.
En muchos casos, un narcisista nace desarrollándose dentro de las nubes energéticas de otros narcisistas. Se trata de un tipo de trauma intergeneracional en el que la desconexión y el dolor inconsciente se transmiten de padres a hijos. En este caso, el narcisista ve la inseguridad, el miedo y el dolor de sus propios hijos como amenazas que deben ser extinguidas. Estas emociones delicadas y difíciles actúan como ventiladores que disipan las nubes de energía narcisista y obligan al narcisista a afrontar su propio dolor olvidado.
Muchos de nosotros caminamos por el mundo sintiendo una profunda vergüenza, la sensación de no valer nada, sin darnos cuenta de que nos persigue una nube energética de proyección narcisista que oculta nuestra conexión con nuestro verdadero ser. Es como si un punto energético dentro de nosotros emitiera constantemente una nube de humo que nos hace dudar de nosotros mismos y sentirnos perdidos en el mundo, o, si nos identificamos con la proyección narcisista, nos lleva a identificarnos rígidamente con el falso yo y a propagar nuestra nube energética a los demás. El humo de la proyección narcisista se intensifica exponencialmente en las sociedades humanas fundadas y estructuradas en torno al falso yo. ¿Cómo podemos respirar aire libre de humo si está por todas partes?
Sanar de la proyección narcisista implica disipar el humo y encontrar a otros que puedan ver a través de él hasta nuestro verdadero ser, afirmando nuestro valor y la verdad de nuestra experiencia. Este puede ser un proceso lento y arduo, pero se facilita cuando sentimos y sabemos que nuestro verdadero ser siempre está dentro de nosotros, guiándonos y susurrándonos, pidiéndonos que recordemos quiénes somos realmente.
15 de diciembre de 2023




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